Curiosidades del mundo del turismo El Mar Muerto, un mundo de sal El mar Muerto es un lugar insólito ya que posee algunas características muy  inusuales. Se encuentra entre Israel y Jordania, formando una frontera natural  entre los dos países y está considerado el punto más bajo de la superficie de  la Tierra. Su salinidad produce en los bañistas efectos  sorprendentes, es  fuente de riqueza debido a la extracción de minerales y las rocas que lo  circundan parecen hechas de sal. El mar Muerto es una estrecha franja de agua de 80 kilómetros de longitud y  de una anchura en su punto máximo de 17 kilómetros situado en lo que  antiguamente fue Palestina y hoy forma frontera entre Israel y Jordania. Se  ubica en la depresión del Rift, una falla que se extiende por Oriente Próximo y  se interna en África formando una profunda fosa que está llamada a  convertirse en el futuro en un mar. Es el lugar en que las placas tectónicas se  separan por lo que dentro de mucho tiempo será la grieta por donde se rompa el continente dando lugar a dos zonas de tierra  separadas. Está considerado el lugar más bajo de la superficie de la Tierra ya que posee una profundidad  de 390 metros respecto al nivel del mar Mediterráneo, esto hace que en esta zona el aire sea  más pesado produciendo una sensación física muy característica. Pese a su nombre, y que no  hay vida en su interior a excepción de algas y microorganismos, su denominación no tiene  nada que ver con la muerte ya que debe su nombre a su principal característica: la salinidad.  En hebreo significa "mar de sal".   Posee una concentración de sal del 30% y eso hace que la flotabilidad de sus aguas sea  extraordinaria permitiendo que el cuerpo apenas se sumerja en el agua. No es aconsejable  que los baños se prolonguen más de quince minutos para evitar la deshidratación de la piel y  tampoco es conveniente chapotear o introducir la cabeza en el agua ya que la sal produce una gran irritación en los ojos. Para evitar el inconveniente del exceso de sal en las instalaciones  hoteleras que existen al borde del agua hay instaladas duchas para  limpiar la piel convenientemente.  La alta concentración de sal se debe a la intensa evaporación  que poseen estas aguas y a que su mayor río tributario, el bíblico  Jordán, arroja una gran cantidad de sal debido a que erosiona y  diluye la sal gema de las rocas que hay en su lecho a lo largo de  sus 250 Km. de curso. Otra de sus rarezas es que, en el mar  Muerto, las aguas profundas están mas calientes que las  superficiales debido a los 8 millones de toneladas de sal común que cada año se precipitan en su  fondo dejando un inmenso manto blanco en sus profundidades. Sus salinas producen toda clase de sales e incluso de bromuro que sirven de ingredientes para  jabones, papel, vidrio o tejidos. Los productos de belleza del mar Muerto están acreditados en todo el mundo y los Spa de los hoteles utilizan exclusivamente los productos del lugar.   Es en las inmediaciones del mar Muerto donde se sitúan las antiguas ciudades de Sodoma y  Gomorra de las que no se han encontrado vestigios, pero en la zona jordana del lago se encuentra una formación rocosa que se conoce como "la mujer de Lot", una roca puntiaguda que recuerda  vagamente una figura humana. Este monolito natural hace recordar el relato bíblico de la mujer que se convirtió en estatua por mirar la destrucción de la ciudad de Sodoma y, como no podía ser de otra manera tratándose de este lugar, naturalmente, fue de sal la estatua en la que se convirtió. Siguiente Anterior Conocer Francia